Puente de Mayo, tiempo de aventura

JUEVES 1 DE MAYO

A las 10 de la mañana damos comienzo a este viaje aventurero que os proponemos. Cruzando la localidad Arenas de San Pedro, tomamos el camino viejo de Poyales. Es un camino umbrío, estrecho y frondoso. Muy parecido a una selva es el entorno de este camino en su primer tramo.

Puente sobre el Río Pelayos

Puente sobre el río Pelayo

Cuando dejamos de acompañar los cauces de los ríos Pelayo y Arenal, nos adentramos en pinares de silencios y calmas, sólo el pisar del caballo rompe la quietud de estos parajes. Y así, sin darnos cuenta, llegamos a la estruendosa cascada del río Arbillas y su puente exiguo.

Puente sobre el río Arbillas

Puente sobre el río Arbillas

 

 

Nos espera la Cantina del Rinconcito con un menú reconfortante.  Después de la sobremesa, iniciamos el descenso a la vega de Poyales del Hoyo. Predominan los cultivos de olivo e higuera, hasta que se pierden en los llanos de prado y dehesa. Ya avanzada la tarde, daremos por concluida la cabalgata en Roble Alto, donde jinetes y caballos pasarán la noche. Previamente, con el coche de apoyo nos desplazaremos hasta Candeleda para recorrer sus típicas calles y cenar en el restaurante Los Castañuelos, que nos ofrecerá viandas de la tierra.

VIERNES 2 DE MAYO

Terminadas las tareas de alimentar  a nuestras monturas, y a nosotros mismos con un desayuno apropiado, iniciaremos la marcha hacia el río Tiétar, frontera entre tierras de labor y dehesas de encinas y alcornoques, un ecosistema que sobrecoge por su inmensidad, sorprendente con sus rincones, su fauna en libertad, el vuelo de las aves silencioso como el camino que seguimos.

Dehesa

Dehesa

Camino de la Barca, de los Contrabandistas, de las Huertas, a cada tramo que avanzamos cambia el nombre, quebrando la espesura de las encinas y los alcornoques. Hasta que llegamos a Corchuela. Huele a lumbre de leña. Antonio tiene el puchero de barro junto a las ascuas, asentando las bases de un cocido memorable. Como los de antes. Como los de siempre.

La Corchuela.¡Vaya cocidito!

En la venta de Corchuela

Una siestecita bajo una encina es un bálsamo para el espíritu y prepara el cuerpo para terminar la jornada. Entramos de lleno en el trazado de la Cañada Real Leones Occidental, camino trashumante que todavía hoy mueve miles de reses cada año. Nuestro objetivo es la cola del pantano de Navalcán, donde montaremos nuestro campamento para pasar la noche, en plena naturaleza. Cena en vivac, relatos de historias de jinetes y caballos.

SABADO 3 DE MAYO

Última jornada que todavía nos guarda nuevas sensaciones y experiencias. Dejamos el pantano de Navalcán para cruzar la localidad de Parrillas y tomamos el Camino Real que lleva hacia Arenas de San Pedro.

Pantano de Navalcán

Pantano de Navalcán

Con la Sierra de Gredos siempre de frente, territorio de jaras y encinas para buscar de nuevo el río Tiétar, a través de  suaves lomas de horizontes abiertos que nos acercan a la pared de Gredos. Después de comer a orilla del río, nos queda el último tramo de ascenso en ocasiones sinuoso, al monte Berrocal. Éste nos deja mansamente, sin estridencias a las puertas de Gredos Ecuestre, donde termina esta ruta de tres días de absoluta libertad.

Ascenso al Monte Berrocal

Ascenso al Monte Berrocal

LA RUTA INCLUYE:

Alquiler del caballo, 3 comidas, dos cenas, dos desayunos, seguros de responsabilidad civil y accidentes, coche de apoyo. Tienes que traer todo lo que necesites para dormir en el campo dos noches (esterilla, saco de dormir, útiles de aseo). Plazas muy limitadas.

PRECIO:  370€/PERSONA  Si reservas antes del 20 de Abril tienes un descuento de 30€.

También puedes participar con tu caballo. Consulta condiciones en el 615162662.